No tenía ni la más remota idea de que hoy, precisamente hoy, me iba a encontrar en este momento escribiendo sobre este tan controvertido tema, para muchos, que se empeñan en negar todo el Magisterio de la Iglesia. Para ellos, la verdad está contenida en sus pensamientos, sus apetencias, sus intereses de todo tipo y en la búsqueda de la aparente verdad que escondida, de forma autoengañada, en su interior no quieren ver, ni enfrentarse a ella.

Más sabias me suenan las palabras de JESÚS cuando vislumbró que ni aunque viesen resucitar a un muerto creerían. Y es que, sólo observar la sabiduría que esconde su Mensaje, es para admitir lo extraordinario de su Persona y su total evidencia. Y digo que más sabias me suenan, porque lo compruebo diariamente en el ruedo de la vida ante tanta credulidad y ceguera. Y no estoy diciendo que yo tengo la verdad y tú no, sino que lo evidente es que la verdad esté en la búsqueda del bien común y en la renuncia total de si mismo para darse a los demás. Y eso no concurre en ningún personaje de la historia, sino en la Persona de JESÚS.

Es, por lo tanto, merecedor de una mirada más detenida y más razonada. Porque a la hora de manifestarse, nos adherimos con más confianza a los criterios más cercanos y poco trabajados y razonados, que a todo un magisterio tradicional y detalladamente construido sobre la Palabra testimoniada y escrita y la comunicada, a través del tiempo, de la Tradición del pueblo. Algo así ocurre con el aborto: ante la demostrada vida, desde el punto de vista científico, los intereses dicen que no hay vida; igual dicen que no hay Resurrección, y sin aportar nada, ni científico, ni de razón evidente, se confiesan partidarios de sus propias teorías arbitrarias y sin fundamento.
Hay cosas que, sin ser demostrables empíricamente, si son evidentes y de total credibilidad aunque no se puedan palpar, ni ver. Por ejemplo: la confianza existe. Ese concepto con el que definimos la confianza está ahí y es evidente. Y gracias a ello somos capaces de subirnos a un avión si percatarnos, ni desconfiar que el Sr. Piloto puede no estar en condiciones de pilotar el avión. Me fío y subo con plena confianza al avión. Y esa línea podemos decir muchas más cosas…
Igual me fió, en este caso con más razones históricas, y también, de ahora, presentes, de la existencia de JESÚS. Pero, para no extenderme más voy a centrarme en el tema que nos ocupa.
“La sabiduría es para el hombre un tesoro infinito, quien la aprovecha, se hace participe de la amistad Divina” (Sap. 7-14). “La ley del hombre es una ramera, porque éste la adultera y modifica cada vez que a él, así le conviene” (Marco Tulio Cicerón). “Si es evidente, está por demás decirlo” (Charles Maurice de Talleyrand).
La Teología, ciencia que estudia el objeto final de cuanto existe, evidencia que el motivo de realizar algo, es para obtener un fin que se persigue, es aquello que nos mueve a actuar, a hacer o crear. Por ejemplo, al inventar la silla, fue para sentarnos en ella; al inventar la ropa, fue para proteger nuestros cuerpos de las inclemencias del tiempo.
Siempre se crea algo, para obtener un fin que siempre se halla en el futuro inmediato; ¿acaso un arquitecto crea un edificio para después abandonarlo? Luego entonces, si el Creador ha normado su Creación ( el Universo y el Cosmos, con leyes que lo regulan y mantienen), es evidente que haría lo mismo con sus creaturas, tal como un padre, un empresario o jefe de estado responsables, establecen normas de conducta, para garantizar el éxito y armonía familiar, de la empresa, o del estado.
Para DIOS, ¿todas las religiones son iguales? No puede haber sino una religión verdadera, porque una religión que no contenga la verdad del Creador, será una religión incompleta e incorrecta, por estar sustentada en interpretaciones erróneas que distorsionan Su Verdad, Su Ser, Su Intención. ¿Acaso un padre no corrige el error que puede extraviar a sus hijos?
Y ahora me pregunto, Sr. Isaak Asino, siguiendo su buena voluntad de conducirme por el camino de la verdad que usted busca, ¿JESUCRISTO es DIOS? Los cristianos, como yo, dirán que sí. Los judíos, su propios paisanos, que no, y los mulsumanes, que fue un profeta. Los budistas, cabalistas, cataros, espiritistas, gnósticos, lamas, masones, metafísicos, new age, swamis, wiccas, yoghis, los autoproclamados grandes iniciados, usted Señor Isaak… etc., todos ellos dirán que fue un hombre común que desarrolló al máximo sus facultades mentales-espirituales, sus chacras y canales que todos poseemos.

Éstos pretendidos maestros “maestros ascendidos” que utilizan sus cualidades psíquicas o pactos con el enemigo de DIOS, para explotar a sus víctimas, ¿acaso no tendrían mayor cantidad de seguidores, si se hubieran resucitado a ellos mismos y a otros también?, tal como lo hizo JESUCRISTO. ¡El Único Resucitado en Toda la historia de la Humanidad!!! Y esto los que no lo creen, no pueden demostrar que no sea así, igual que aunque no vean la confianza y no crean en ella, tampoco pueden demostrar que no existe. Y, además, están todo los días depositando confianza por doquier: cuando se suben a un coche, avión o barco; cuando compran en un supermercado; cuando entran en un restaurante…etc.

 

Si como se pretende, cada quien tiene derecho a creer su verdad, ¿qué sucedería, si cada ciudadano interpretara a su libre albedrío las leyes?, entonces respetemos la verdad del terrorista, que justifica su crimen en el nombre de su dios. El relativismo infiere contradicción, que es ajena a DIOS por ser perfecto, cuya perfección implica que no se equivoca, por lo tanto, tampoco cambia de opinión por tener la recta claridad al poseer la Verdad Absoluta, emanada de su Sabiduría Omnisapiente, por eso su Verdad siempre será Inmutable, nunca cambiará; de la misma manera que 2+2 siempre serán 4, ni 3, ni 5; siempre 4. Y esa es la Verdad que me interesa buscar, Sr. Isaak. No la de otros, que, por no dar, no dan ni siquiera los buenos días.

¿JESUCRISTO derramó su sangre, sacrificó su cuerpo, se dio a sí mismo, para que al final, le de lo mismo a DIOS nuestro SEÑOR, PADRE Creador, si le hacemos caso o no a las Palabras de su Único HIJO? O resulta, según usted, Sr. Isaak, y su propia historia, a la que cree verdadera, que, ahora resulta que eso de JESUCRISTO es un cuento chino, y en lugar de morir crucificado, murió de una gripe común abrigadito en su casa y rodeados de todos sus amigos. La evidencia de la muerte de JESÚS se cae de madura como la manzana de la gravedad de Newton, y todo se centra ahora en su Resurrección, que se puede creer o no, pero ese es el fundamento de la fe de los cristianos. Y yo, repito, me fió de Pedro, Juan, Tomás y sobre de todo de Pablo de Tarso.

Seguiré, poco a poco, en la medida que pueda, ir desgranando todo el contenido que, razonadamente, demuestra que JESUCRISTO es DIOS y como HIJO de DIOS, fundó su Iglesia. También, quiero dejar sentado que cuando me refiero al Sr. Isaak Asino, lo hago desde mi total respeto y solo aludo a él porque este tema surgío de unos comentarios entre ambos en el blog de DasGretchen. Trato, simplemente de responder, con razonamientos y fundamentos evidentes, que hay muchas razones para creer, en respuesta a su pensamiento que no lo cree así. Pero sin más intenciones, ni actitudes de abrir pólemicas, sino desde el respto y la razón.