Experta española asegura que abortar a partir de la semana 22 es infanticidio

 

22 semanas de gestación

22 semanas de gestación

La presidenta de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica, Natalia López Moratalla, manifestó que “cuando una mujer aborta antes de la semana 22 de gestación se debe hablar de interrupción voluntaria del embarazo y cuando lo hace a partir de esa fecha, de infanticidio, ya que desde ese momento el feto es viable fuera del útero materno”.

En declaraciones a Europa Press antes de comparecer en la subcomisión del Congreso que estudia la reforma de la ley del aborto, López Moratalla, propuesta por el PP, destacó que la interrupción del embarazo “es siempre un drama para la mujer” y añadió todas las que abortan, tanto voluntaria como involuntariamente, sufren “en mayor o menor medida” algún tipo de trastorno psicológico.

Según dijo, el riesgo de alteraciones aumenta entre un 4,3 y un 16,6 por ciento en las mujeres que abortan de forma no natural, pudiendo sufrir “fobias, ataques de pánico, ansiedad y depresión”. Además, destacó la correlación entre el aborto y el suicidio y el abuso el alcohol y las drogas, por lo que pidió que se informe claramente a las mujeres de las posibles consecuencias físicas y psicológicas de abortar.

López, que también es catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, hizo hincapié la llamativa “desaparición masiva de niños nacidos con Síndrome de Down” y dijo que “la eliminación de embriones no conformes a una determinada regla de normalidad les niega su derecho a vivir como son”.

Por su parte, la catedrática de microbiología de la Universidad de Granada y miembro de la Real Academia de Medicina, Carmen Maroto Vela (propuesta por el PP), defendió que el embrión es un ser vivo porque biológicamente la mujer y el niño son dos entidades distintas. “El feto está con la mujer pero no es la mujer”, indicó.

Así, pidió que la nueva ley contemple la posibilidad de que las mujeres, en vez de abortar, puedan dar a su hijo en adopción, “ahora que hay tantas parejas yendo a otros países a adoptar un niño”. Además, consideró que es “una incoherencia que una mujer que aborta tenga todas las garantías y todos los derechos, y que una mujer que alumbra a un feto vivo y lo deja en la basura se la persiga”.