1.- Los homosexuales, actualmente, ya se pueden casar en cualquier país.- Pueden casarse igual que cualquier otro, con los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales. Es decir, sólo con otra persona y sólo del sexo opuesto y que tenga cierta edad y dé su consentimiento. Que un homosexual se queje de discriminación porque no le dejan casarse con alguien del mismo sexo es como si un polígamo se queja de discriminación porque no le dejan casarse con varias mujeres, o un pederasta con un niño. No hay discriminación con ninguno: la ley es igual para todos.

2.- Casar homosexuales es un experimento social inédito.– Ninguna civilización ha practicado jamás el matrimonio homosexual. Incluso sociedades que permitían la homosexualidad y hasta la fomentaban en ciertas edades y clases sociales, como los griegos antiguos, entendían claramente el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer abiertos a tener hijos. Una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos y otra muy distinta la familia y la generación/educación de hijos. La homosexualidad ha adoptado muchas formas en distintas sociedades, pero nunca se le ha relacionado con el matrimonio. Experimentar con la sociedad es irresponsable y peligroso.

3.- Sólo un hombre con una mujer generan niños y los crían de forma idónea.-
El matrimonio es un estatus especial que la sociedad reconoce a la unión comprometida entre un hombre y una mujer porque su relación corporal es la única capaz de generar nuevos miembros de la especie humana y porque su relación interpersonal es la idónea para criarlos, protegerlos y educarlos. Por el contrario, ningún acto corporal entre homosexuales puede generar nuevos seres humanos, y tampoco dos personas del mismo sexo son idóneos para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales).

4.- Para evitar abusos contra o entre homosexuales, o desamparo legal, no hace falta aprobar el matrimonio homosexual.
– Casi todos los beneficios de un matrimonio a nivel de herencias, transmisión de bienes, propiedades compartidas, etc… pueden regularlo dos (o más) personas con acuerdos legales ante notario, independientemente de que tengan relaciones sexuales.

5.- Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con las personas que viven juntas sin relaciones sexuales.
– Dos ancianas que viven juntas, tres hermanos en una casa, cuatro amigos que comparten departamento desde hace seis años… Tienen una relación con afectividad, compromiso y convivencia, igual que puedan tener dos homosexuales. Sin embargo, se ven privadas de las ventajas legales del matrimonio gay porque no practican sexo entre ellos. El matrimonio gay en realidad premia a los practicantes de cierto tipo de sexo, privilegiándoles sobre otras convivencias afectivas y estables. Es evidente la diferencia con el matrimonio verdadero, que premia la complementariedad hombre-mujer estable y abierta a la generación y crianza de los hijos.

6.- Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con los polígamos… y con cualquier otra combinación numérica.-
Si casamos a dos varones, ¿con qué argumentos impediremos a los islámicos que no se casen con dos o más mujeres? ¿Con qué argumento los defensores del matrimonio gay lo impedirían? Después de todo, “si se quieren…”.

7.- Legalizar el matrimonio gay debilita la fortaleza del matrimonio natural, igual que la moneda falsa debilita la moneda verdadera.-
Muchas personas piensan que no les afecta en nada que los homosexuales se casen. Es lo mismo que pensar: “no me afecta en nada que haya gente que haga circular falsos billetes de cien euros, yo soy honrado y no los usaría; de hecho, casi nunca veo billetes de cien euros”. Sin embargo, es evidente que la circulación de moneda falsa nos afecta a todos, porque se pierde confianza en esa moneda, y la gente la usa con reticencias, o no aceptar ciertos billetes, y al final la economía de todos se resiente. Lo mismo pasa cuando se hace circular un matrimonio falso como si fuese matrimonio real. En los países nórdicos, donde el matrimonio entre homosexuales hace años que existe, la mitad de los niños nacen fuera del matrimonio. Al aprobar el matrimonio homosexual se da el mensaje a la sociedad de que en realidad casarse no significa nada. Como consecuencia la gente no se casa y su compromiso es débil. Igual que la moneda falsa crea desconfianza en el sistema económico, el matrimonio falso crea desconfianza en el compromiso inter-personal y social. Una sociedad basada en la desconfianza y la falta de compromiso nunca funcionará tan bien como una basada en familias fuertes.

8.- En realidad, pocos homosexuales se casan; el objetivo del movimiento gay es destruir el matrimonio heterosexual.- Lo han reconocido muchas veces los líderes homosexuales en España y en el resto del mundo. En realidad muy pocos de ellos quieren “casarse”. Pero el movimiento del homosexualismo político se vuelca en la exigencia del matrimonio para cambiar la sociedad y eliminar el matrimonio heterosexual monógamo y de por vida, en el que no creen y consideran una institución arcaica.– Hay gente que dice “yo veo bien que los gays se casen, pero no que adopten niños”. Es un error pensar que se va a legalizar el matrimonio sin la adopión: si se legaliza el matrimonio incluirá siempre la adopción. Quien apoye una cosa estará apoyando, quiera o no, la otra.

10.- Legalizar el matrimonio homosexual significa poner toda la maquinaria educativa y mediática del Estado al servicio del homosexualismo político.-
Si el matrimonio gay es legal, se enseñará en las escuelas. Los libros de texto de los niños explicarán la doctrina que las asociaciones homosexualistas hayan indicado: que la homosexualidad es normal, que es bueno tener dos papás o dos mamás, que los niños deben experimentar con su sexualidad para descubrir qué sexo les atrae más, y que las personas que se oponen a la homosexualidad (como los papás de los niños cristianos) son intolerantes.

11.- Legalizar el matrimonio homosexual implicará a medio plazo multas y penas de cárcel para quien critique la actividad homosexual.-
En Suecia, donde hay uniones gay desde 1995 con adopción de niños desde 2002, se decretó pena de cárcel para un pastor pentecostal que básicamente se limitaba a predicar las palabras de san Pablo sobre la homosexualidad. Otro país donde criticar la homosexualidad ha significado multas y juicios es Canadá. El grado de respetabilidad de la relación gay (no ya de la persona, que obviamente es merecedora de respeto simplemente por ser persona) será extremo, y su crítica punible. La libertad de expresión se verá recortada y probablemente también la libertad religiosa.

12.- Legalizando el matrimonio homosexual, se ensanchará el abismo con otras civilizaciones.
– La mayoría de los musulmanes conocen poco de Occidente. Lo que conocen es básicamente lo peor: que producimos pornografía, que la exportamos en grandes cantidades, y que nuestras mujeres visten impúdicamente. Algo parecido piensan en la China comunista. Tiranos y fundamentalistas islámicos o comunistas señalan con razón estos y otros elementos para justificar en sus países que “lo que los occidentales llaman democracia es vicio y degeneración”. Casar homosexuales y destruir la familia no va a ayudar nada al diálogo Oriente-Occidente ni a mostrar las bondades de la democracia, sino sólo a erosionar los verdaderos derechos humanos.

9.- Legalizar el matrimonio homosexual significa legalizar la entrega de niños a homosexuales.