El diario Excelsior acaba de publicar un largo artículo sobre la realidad de la brujería Wicca (neopaganismo) en México. Reproducimos esta noticia, firmada por David Vicenteño.
El Movimiento Wicca, que agrupa a seguidores de las costumbres celtas, crece silenciosamente en MéxicoLas brujas y brujos sí existen, esos de escoba y caldero, que se reúnen para celebrar y hacer rituales, no es un una historia de siglos pasados, es actual.
El círculo wicca de México es un centro dedicado a la enseñanza y difusión de la tradición wicca celta. Damos cursos de esa tradición, formamos a las personas para que se ayuden a sí mismas, se conozcan más a través de las prácticas que tenían los magos celtas.
“Todos nuestros talleres están basados en el autoconocimiento, hacemos prácticas con los elementos, rituales enfocados a que la persona contacte con la tierra, con su propia naturaleza y vaya tomando conciencia de quién es, qué necesita en este momento de su vida”, explicó Hernández.
El término wicca es un vocablo anglosajón de origen celta, que significa “el oficio de los sabios o una persona que sabe”, se explica en la página web de este movimiento.
“Son personas que buscan una respuesta, que buscan un camino, wicca es un camino espiritual basado en la paz y, de pronto, en esta época, con la necesidad de estar en paz, en armonía, wicca se vuelve una opción.
Para los wiccas, la escoba y el caldero son herramientas necesarias en sus rituales, como lo han sido siempre para las brujas y brujos.
“El caldero es una representación de la madre Tierra, es la matriz donde se va a gestar todo, las herramientas que utilizamos en esta tradición son símbolos, estos símbolos ayudan a tomar conciencia de la energía que hay en nuestro entorno.
“La escoba es un símbolo de la unión de lo femenino y lo masculino, la parte de las varas representan a la diosa, a la energía femenina que se abre, y la parte del mango de la escoba es el dios, el que dirige, una energía que proyecta una energía activa”, detalló.
Acuden a la filosofía wicca profesionistas, amas de casa, estudiantes, no es nada relacionado con mentalidades débiles o ignorantes.
“Wicca se considera un camino, una alternativa, no es ni el único, ni nos proclamamos como el mejor, simplemente como una alternativa más para que las personas encuentren este estado de paz”, dijo Hernández.
A lo largo del año, este movimiento celebra, con sus propios nombres y rituales, días tradicionales como la entrada de las estaciones o lo que se conoce como el Día de Brujas, que para ellos es el Samhain, que “marca el final y el comienzo de la energía. Se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre. En estos días, el velo entre el mundo de los muertos y los vivos es más tenue, por lo que se dedican estas fechas a honrar a los ancestros.
“El Sidhe o Reino de las Hadas se encuentra cada vez más cerca de nosotros, por lo que se le conoce a esta fiesta como la Noche de las Brujas y las Hadas. Es una celebración llena de magia, baile y seres fantásticos que encantan nuestro espacio”, aseguró la sicóloga.
Como en todo mundo de magia, con brujas y brujos, auxiliados con calderos y escobas, otra pieza importante es el hada, ese mítico ser de fantasía.
“Existen las hadas, creemos en las hadas. Es cosa de escucharlas, de poner atención; el hada es esa vocecita que está dentro de nosotros, que la sentimos, que nos va diciendo hacia dónde ir, esas son nuestras hadas madrinas que nos van guiando y que han estado siempre.
“Cada lugar tiene un hada, los volcanes tienen su espíritu, los ríos, los bosques, y cuando aprendamos a contactar con estos espíritus, vamos a aprender a respetar y a vivir más en paz con la naturaleza”, concluyó Hernández.

En el país existe una corriente relacionada con las costumbres celtas, que crece discretamente. Es el Movimiento Wicca México y su magia no es para hacer daño: buscan la armonía, primero con uno mismo y luego con la madre Tierra, con la vida y la humanidad.
“Es posible que existan en México muchos wiccanos entre nosotros, aun sin que ellos mismos lo sepan, ya que la cultura wicca busca un crecimiento espiritual a través del contacto con la naturaleza y éste se puede dar de muchas maneras.
“Vivir con principios ecologistas, ser vegetariano, cultivar plantas, criar animales o, incluso, admirar una puesta de Sol son puntos de partida para convertirse en un brujo o bruja wicca”, dicta la presentación de su página en internet.
En México tienen nueve años, tiempo en el que han ido ganando seguidores y, recientemente, el 21 de septiembre, salieron a marchar para celebrar el Día del Culto Pagano.
Wicca es una opción más de bienestar, al que la gente se acerca en busca de respuestas, de soluciones, para una vida cada vez más complicada, explica la representante de este movimiento, la sicóloga Verónica Hernández.