Por: Sue C.

Mi historia es dolorosa de compartir, pero quiero que conozcas lo que me ocurrió para que no vayas a ser lastimada como yo. Tenía 23 años y siempre había planeado ser virgen al casarme. Soñaba con andar por la nave de la iglesia con un vestido blanco, signo de mi pureza y del regalo que daría a mi esposo. Esto era muy importante para mí y me ayudó a permanecer fuerte por mucho tiempo. Ojalá que hubiera perseverado, pero no fue así. Finalmente cedí a la presión de mi novio, me entregué a él y quedé embarazada y afligida a morir.
Se lo dije a mis padres…

Nunca olvidaré el pánico enfermizo que me sobrecogió. Estaba asustada, avergonzada y afligida por mi futuro. ¿Cómo podría decírselo a mis padres? ¿Qué pensarían mis parientes y amigos y la gente de mi parroquia?

Cuando yo estaba creciendo, mis padres hicieron un buen trabajo al enseñarme sobre los beneficios de esperar y los riesgos del sexo prematrimonial. Pero me permití llegar a una situación en que un muchacho me presionaba continuamente para que tuviéramos relaciones sexuales.

Después de decir “no” por tanto tiempo, dejé mi fuerza de voluntad desgarrarse y cedí a las presiones y a las emociones. Lo peor de todo es que yo sabía que esto estaba mal hecho. Sin embargo, renuncié a mi virginidad y tres semanas más tarde descubrí que estaba embarazada.

Y no soy la única. Docenas de muchachas a quienes conocí en la universidad, en el trabajo o en mi parroquia, me comentaron que también habían tenido relaciones sexuales antes del matrimonio. Muchas quedaron embarazadas. Otras adquirieron enfermedades venéreas. Otras abortaron. Las he visto a todas de primera mano. Casi todas las que tuvieron relaciones prematrimoniales tuvieron una historia trágica y esto se debe a que el sexo prematrimonial está lleno de terribles sorpresas. Tiene un precio muy alto y deja cicatrices para toda la vida.

• ¿Qué ocurre contigo?

¿Estás saliendo con alguien y te preguntas si deberías tener relaciones sexuales? Escucha mi consejo: No las tengas. Espera a casarte. De otro modo acabarás como mis amigas y yo, diciendo: “si lo hubiera sabido.” Y esperar no es tan difícil. Puedes tener una vida grata, ratos divertidos y amor verdadero -todo sin las relaciones sexuales prematrimoniales. Para esto hemos preparado esta información. Quiero que puedas tomar las mejores decisiones en cuanto al sexo, el amor y la vida.

• El verdadero amor espera

El amor es mucho más que las relaciones sexuales, más que placer y deseos físicos. Se trata de una entrega completa en un compromiso de amor; es una alianza para toda la vida. Es tener hijos y más. Por eso tú debes reservar las relaciones sexuales para el amor comprometido del matrimonio. Muchos jóvenes comprenden esto y son felices esperando.

• ¿Por qué están esperando?

Preservan su sexualidad como un regalo de bodas lleno de significado y emocionalmente pleno, para el compañero o compañera de por vida con quien se van a casar. ¿Es esto controversial? Sí, pero tú te darás cuenta de que esperar hasta el matrimonio es lo mejor.

Continúa leyendo y encontrarás numerosos testimonios de expertos, celebridades y otras personas como tú, que te lo probarán. Más aún, los estudios muestran que reservar las relaciones sexuales para el matrimonio ayuda a fortalecer el respeto de sí mismo, la fuerza de voluntad, la confianza, las aptitudes para comunicarse y el amor verdadero -ingredientes esenciales si usted quiere construir una sólida base para un matrimonio de toda la vida.

• Corazones rotos, enfermedades, abortos

¿Pero qué, si no quiero esperar?; podrías preguntarte. Detente y piensa en los riesgos. ¿Estás preparada para enfrentar un corazón lastimado, una enfermedad venérea, o un embarazo inesperado? ¿Estás lista para ser madre soltera, casarte, entregar a tu hijo en adopción, o vivir con el recuerdo de que abortaste a tu bebé?

Son decisiones duras, lo sé. El padre de mi bebé y yo éramos incompatibles, así que el matrimonio no era posible y esto fue difícil. El aborto nunca fue una opción para mí. Mi bebé estaba vivo en mi vientre y merecía nacer Al final decidí que sería mejor para mi bebé crecer en un hogar con dos padres, y lo di en adopción a una familia amorosa. Fue una decisión difícil y todavía duele; pero sé que fue la mejor para mi preciosa hija. Me siento feliz porque hoy en día está viva. ¡Gracias!

• ¿Qué es la virginidad secundaria?

La virginidad secundaria es la decisión de abstenerse de la actividad sexual, empezando hoy y continuando hasta el día del matrimonio; es una oportunidad para empezar de nuevo. Tu virginidad física puede haberse perdido, pero la virginidad es más que un simple estado físico; es una actitud, una manera de pensar. Se manifiesta en la manera como tú te ves a tí mismo/a y a los demás.

La virginidad secundaria es un tiempo para cambiar los malos hábitos por los buenos y para cicatrizar heridas pasadas. Te permite purificarte y renovarte antes del matrimonio.

¿Por qué opta la gente por la virginidad secundaria? Los jóvenes adultos dicen:

“No me gustaba sentirme usada.”

“Estábamos tan dedicados a las relaciones sexuales que nunca llegamos a ser amigos.”

“Sólo porque cometí un error esto no quiere decir que tengo que seguir cometiendo el mismo error.”

“Voy a esperar porque he herido a mucha gente y a mí mismo. Quiero mejorar mi vida por mi bien y el de mis futuros hijos.”

• Cinco pasos para ser virgen por segunda vez

1. Haz un firme compromiso de reservarte para el matrimonio de ahora en adelante, y cree firmemente que lo puedes hacer, porque ¡sí puedes!

2. Apártate de gente, lugares, cosas y situaciones que debilitan tu auto control. A veces la cosa más sana que podemos hacer es evitar estar con la gente que nos tienta.

3. Evita los abrazos intensos, los besos apasionados, y todo lo demás que te lleve a pensamientos y actos lujuriosos. Cualquier cosa más allá de un beso simple y breve puede rápidamente hacerse peligroso.

4. Encuentra medios que no sean físicos para demostrar tu amor y tu devoción.

5. Recuerda que cualquiera puede empezar de nuevo (inclusive tú). Si te concentras en el compromiso y la autodisciplina podrás controlar tus impulsos.

• Puedes empezar y ser libre otra vez

Hoy puede ser para ti el comienzo de tu transformación espiritual. El Apóstol Pablo se refirió a esta clase de transformación cuando escribió a sus amigos cristianos de Corinto: “No os engañéis. Ni los impúdicos, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los codiciosos, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los tramposos heredarán el Reino de Dios. Y eso erais algunos de vosotros, pero fuisteis lavados, fuisteis santificados, fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios” (Corintios 6. 9-11). Muchos corintios tenían graves pecados en su pasado, cambiaron su comportamiento y pidieron perdón a Dios. Fueron perdonados y transformados.

¿Cómo comenzar esta clase de transformación? No puedes hacerlo por tus propios medios, necesitas el poder de la gracia de Dios. ¿Y dónde puedes hallarlo? Pídelo. Así es de sencillo y de poderoso.
Es siempre posible empezar de nuevo con Dios, no importa cuál sea el pecado. El Dios que hizo el universo de la nada puede fácilmente tomar tu pasado y transformarlo en algo bello si tú le das permiso y lo dejas obrar, confiando en El. Todo comienza con la confesión de tus pecados, diciéndole a Dios que estás verdaderamente arrepentido y pidiéndole perdón.

Dios perdonará cualquier pecado, grande o pequeño. Todo lo que tienes que hacer es pedirle a El perdón con un corazón humilde y arrepentido y firmemente resuelto a no cometer más ese pecado.

¿Por qué no le pides perdón ahora mismo? (Si eres católico simplemente ve a confesarte y no te preocupes: los sacerdotes lo han oído todo y están ahí porque quieren ayudarte.) Háblale a Dios y tu transformación espiritual comenzará hoy mismo. Pídele a Jesús que te ayude, que te cambie y El comenzará a hacerlo inmediatamente. Él te ama.